Mucho se habla del desarrollo socioeconómico de Barranquilla, como punta de lanza de un proceso de construcción de ciudad durante los últimos 12 años. En ese mismo periodo, en el departamento del Atlántico –del que Barranquilla es capital– la gobernación ha ejecutado proyectos que dan cuenta de que todo el territorio avanza con el respaldo de iniciativas públicas, privadas y de la academia.

La infraestructura vial, educativa, de servicios públicos básicos, acceso a Internet y la llegada de inversionistas son solo algunos de los aspectos en los que se transformó este territorio.

Atlántico es el departamento mejor interconectado del país en material vial. En solo el último cuatrienio, el Gobierno departamental materializó la construcción de 126 km de nuevas vías secundarias y terciarias, sin incluir la alta inversión del Gobierno Nacional en carreteras y megaestructuras como el puente Pumarejo, que integran el Caribe colombiano. 

Aunque hay mucho por hacer, en materia de infraestructura de agua y saneamiento básico, el salto ha sido gigantesco. En los últimos cuatro gobiernos departamentales  –Carlos Rodado, José Antonio Segebre y Eduardo Verano (en dos ocasiones)– se han invertido 1,2 billones de pesos en el Plan Departamental de Agua lo que permite que hoy el 99,4% de las cabeceras municipales del Atlántico tengan agua potable. La tarea pendiente es ampliar la cobertura en las zonas más apartadas.

Dos años antes (2010) de que el Gobierno nacional decidiera invertir en fibra óptica para acceder a Internet de banda ancha, este territorio de manera visionaria ya había instalado 400 km de este medio de transmisión con los que se optimizó el servicios en hospitales, escuelas, universidades y oficinas públicas, entre otros.

Toda esta capacidad instalada en el Atlántico permitió la llegada de capital nacional y extranjero para aperturar empresas, principalmente en los municipios de Soledad, Galapa, Malambo, Palmar de Varela, Sabanagrande y Sabanalarga. Hecho que ha consolidado las zonas francas y parques industriales.

Según cifras de ProColombia las exportaciones no minero energéticas y la imagen del país, la inversión de capital foráneo directo repuntó en Barranquilla y el Atlántico en 2019 al alcanzar 411 millones de dólares lo que representa un incremento del 62% con respecto a 2018 que fue de 254 millones de dólares.

Sobre este particular, es clave la formación de capital humano, por tal motivo, la Alcaldía de Barranquilla y la Gobernación del Atlántico firmaron un convenio con el SENA que materializó la construcción de 18 nodos de esa institución acordes con la vocación productiva de los territorios. De igual manera, el SENA nacional construyó, con recursos propios, una sede en Malambo con énfasis en metalmecánica debido a que es una industria en crecimiento en en el oriente del departamento.

Para las autoridades locales y nacionales la educación ha sido un tema principal. En los últimos cuatro años se construyeron 26 nuevos ‘Colegios 10’, en 14 municipios, para beneficiar a 32.000 niñas, niños y jóvenes que ahora disfrutan de una infraestructura adecuada para la implementación de la jornada única, de igual manera, se está construyendo una nueva sede de la Universidad del Atlántico en el municipio de Sabanalarga.

Por otra parte, en la atención a la primera infancia, entraron en operación 21 Centros de Desarrollo Infantil (CDI) que garantizan la adecuada alimentación y educación en los cinco primeros años de vida de casi 7.000 niños, 

En el departamento del Atlántico hay mucho por contar. Es un territorio optimista que encuentra en la gente su principal potencial.