La oferta gastronómica de la ciudad anfitriona de la Asamblea BID 2020 es amplia por cuenta de su historia y diversas tradiciones, ligadas a la inmigración llegada al país desde finales del siglo XIX. Este crisol de culturas produjo una gran diversidad culinaria, que pasa desde la más refinada cocina europea hasta los exóticos sabores de oriente medio, sin dejar de lado las coloridas notas de la comida típica local.

Estas son apenas algunas opciones que su paladar podrá disfrutar:

Comida típica

La Cueva: lo mejor de oferta cultural de Barranquilla en el único bar restaurante patrimonio de Colombia. Fundado en 1954, es un antiguo bar de cazadores que se volvió famoso por los artistas, escritores e intelectuales de renombre que lo frecuentaban y visitaban, entre ellos nobel de literatura Gabriel García Márquez.


Narcobollo: una madrugada de 1989 un operativo militar irrumpió en una vivienda del barrio cartagenero de Manga, tras sospechas de un negocio clandestino. Los soldados, sorprendidos, no hallaron alcaloide alguno, sino delicados bollos de maíz. El chasco fue tal que la gente comenzó a llamarlo el narcobollo y de ahí el nombre del negocio, hoy con sedes en Barranquilla, Bogotá y Miami, símbolo de la mejor comida típica costeña.


Cucayo: este restaurante de comida típica barranquillera atrae a sus comensales, no solo por sus delicias gastronómicas sino por una atractiva y colorida decoración que lo relaciona con la ciudad de antaño, la de la cultura picotera y de bordillo.


Palenque: La gastronomía típica del caribe colombiano se hace presente en las cocinas de este restaurante y ofrece deleitar a sus comensales con caribañolas, sancocho de guandú, mote de queso, variedad de carnes, pescados y mariscos, entre otras delicias, acompañado de una experiencia única con el sello tradicional palenquero.


Donde Mamá: restaurante basado en la exquisita gastronomía colombiana, que esconde los más deliciosos olores y sabores de la cocina transmitida de generación en generación, con una propuesta culinaria diferente y atractiva que se transforma en una experiencia que recuerda los mejores encuentros familiares.


La Tiendecita: Ofrece desde 1965 gran variedad de platos típicos de la costa Caribe, convirtiéndose en un sitio de gran tradición tanto para barranquilleros como para visitantes. Los nombres peculiares de sus platillos son uno de los aspectos más llamativos del lugar.

Comida internacional

Azul del Prado: aquí se respira un ambiente único, en un espacio renovado en el legendario Hotel del Prado, que aún conserva varios elementos originales de la construcción. Los detalles de la decoración se combinan con lo mejor de la comida mediterránea. 


Chez Ernest Steak House: es uno de los restaurantes más antiguos de Barranquilla, famoso por sus carnes —en especial el Pepper Steak Maison— y sus postres con aroma y sabor de Francia. Su fundador, Ernest Reiss Van Leuven, abrió las puerta de su negocio en 1960, tras una larga experiencia adquirida como Chef de Cuisine en restaurantes de etiqueta internacional y hoteles de renombre, y pasar por reconocidas escuelas de Lyon.


El Celler: es una cocina de contrastes en la cual los sabores de la gastronomía ibérica se enriquecen con pinceladas de tintes caribeños. Como resultado, se despiertan sensaciones que exaltan el arte de la buena mesa, acompañadas de un servicio cordial y acogedor en cada etapa de la experiencia.


Da Nico Lela: con casi 40 años de tener sus puertas abiertas y como heredero de la tradición de la familia Nicolella, el lugar entrega una experiencia gastronómica de primer nivel, en un espacio cálido y acogedor. Su barra de antipastos es famosa en la ciudad y ofrece pastas acompañadas con salsas hechas a la genuina usanza italiana.


Miura: el lugar se destaca por sus cortes de carne madurada, en algunos casos importada, junto con preparaciones al estilo neoyorquino, en medio de un ambiente bastante sobrio, que a la vez resulta cálido y acogedor.


Jardines de Confucio: este establecimiento de comida china e internacional tiene casi 40 años abriendo sus puertas bajo cuatro postulados: excelente comida, ambiente agradable, buenos precios y servicio oportuno. Tiene una decoración sobria, occidental, con toques orientales.

Comida árabe

Turco’s: excelente opción en comida árabe y vegana. Este restaurante ofrece rescatar el auténtico sabor de la comida árabe, gracias a su tradición palestina, en un ambiente cálido y acogedor.


Raghbe: la auténtica y deliciosa cocina libanesa es la protagonista de este establecimiento, que desde 2017 abrió sus puertas en la Calle Bistró del Centro Comercial Viva. Allí podrá hallar todo el color y sabor de Oriente Medio


Sarab: con 15 años de tradición y atendido directamente por sus propietarios, quienes suelen recomendar a sus comensales, este restaurante ofrece comida tradicional libanesa, con el sabor casero que es un ícono de la ciudad

Fast food

Porthos: es un gastropub con un fuerte enfoque en carnes, hamburguesas y cervezas, con un ambiente semirústico, cálido y agradable


BAQ Burger House: con ingredientes 100% artesanales, aquí una hamburguesa es una experiencia única, nueva y exquisita para el paladar de sus comensales


Lobo Feroz: el secreto de su menú son los ahumados y una técnica llamada ‘low and slow’, una combinación que hace las carnes se puedan cortar con un tenedor


Pizza Bella Sportivo Bar: el mundo de los deportes y la comida italiana se funden en este restaurante, con un mobiliario y un diseño acogedores, con acceso a ocho pantallas (una de ellas gigante) donde se transmiten diversas disciplinas deportivas o videos musicales

  • Dirección: Cra. 53 #82-86
  • Teléfono: 304 8920

Gokela: más que un restaurante, es un estilo de vida. Ofrece alimentos saludables y a la vez deliciosos, en un ambiente sofisticado


Healthy Food Gourmet: tiene combinaciones inesperadas con una fusión definida de la cocina libanesa vanguardista y lo sutil y aromático de la cocina tailandesa y vietnamita. Una línea exquisita y diferente de comidas rápidas que rompen paradigmas demostrando así que se puede comer saludable y divertido